PABLO SBARAGLIA

“A VECES LA VIDA ES BUENA”

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Luego de vivir un tiempo en España, Pablo Sbaraglia volvió al país nada menos que para tocar teclado y guitarra en la banda del Indio Solari, Los fundamentalistas del aire acondicionado. Además, aprovechó para seguir con su carrera solista: se reencontró con viejos amigos y grabó su segundo disco “El club de la moneda de plata”.

No son muchos los que pueden darse grandes gustos en esta vida y, en ese sentido, Pablo Sbaraglia puede considerarse un afortunado ¿Porqué? Hace cuatro años este músico partió con todo su talento hacia España. Entre proyecto y proyecto el tiempo pasó y, en el mismísimo momento en el que se debatía entre seguir en el Viejo Continente o volver a su tierra, recibió un llamado con una propuesta irrechazable, casi de ensueño: En ese momento el Indio Solari estaba conformando Los fundamentalistas del aire acondicionado y su nombre cotizaba en alza para ser parte de la banda. La chance de tocar junto a uno de sus artistas favoritos fue el empujón necesario para armar las valijas y regresar al país, aunque no le fue nada mal en el exterior: “Estuve tocando mucho. Allá, en un punto, es mas sencillo tocar. Hay más lugares, las provincias están mas cerca, hay muchos festivales...Edite mi primer disco solista, “La historia más simple del mundo” y me fue muy bien con ese disco, el rock argentino tiene buen prestigio en España. Armé junto a Andy Chango una especie de productora de música publicitaria a partir de una canción que hicimos para la película “Mortadelo y Filemon” y, aunque el tema y la película fueron un éxito, nunca tuvimos ningún pedido. También produje varios discos dentro de una movida de grupos indy-brit-pop españoles que yo no conocí hasta un par de años después de estar viviendo allá. Es grande y tiene un circuito bien armado, toqué bastante en ese circulo”, afirma Sbaraglia.

-¿Y qué te motivo a volver al país?
-PS:
Concretamente vine a ser parte de ‘Los fundamentalistas’. De todas maneras, cuando uno pasa cierto tiempo viviendo en otro país (y no hay condicionamientos para quedarse o volver, mas allá de las ganas) se llega a un punto donde surge la necesidad de hacer planes a mediano y largo plazo. Eso exige renovar el compromiso con el lugar en donde estás; mas allá de ‘la semana o el mes que viene’. Yo viví unos cuatro años en España y, en general, no me planteaba nada a muy largo plazo, porque no me imaginaba el resto de mi vida allí, aun cuando el día día era muy gratificante. Cuando comencé a tener estas inquietudes existenciales surgió la posibilidad de ‘Los fundamentalistas’.

-Cuando te reinstalaste en Argentina ¿Cómo encontraste al rock nacional? ¿Notaste algún cambio con respecto a cuando te fuiste?
-PS:
Si, muchos cambios. En principio desconocía la mayoría de las bandas de las cuales se hablaba. Había ocurrido un recambio en ese tiempo del cual no estaba al tanto. Desde “Piti” a los grupos uruguayos como “No te va a gustar”. Y Cromañon...Me enteré por la TV estando de gira en Galicia, y al principio pensé que se equivocaban y que no era en argentina, porque yo no había escuchado nunca el nombre “Callejeros”. En fin, ese fue otro cambio fuerte que vi a mi regreso. De repente no se podía tocar casi en ningún lado, o el público debía permanecer sentado durante el show, etc, todos los etc. Que en mi opinión no sirven para nada, el problema de fondo todavía está lejos de ser encarado...

-¿Cómo surgió la posibilidad de tocar en Los fundamentalistas?
PS:
Por intermedio mi amigo de Eduardo Herrera, el ingeniero de sonido de “Bingo Fuel”. Un día llega ese disco a mis manos, que no era fácil de conseguir en España. Aguantando la ansiedad de oír algo “nuevo” del Indio, me propuse encontrar un rato de tranquilidad para oírlo con auriculares y sin distracciones. Cuando por fin me encontré el momento y apenas comenzada la escucha, me asaltó un sentimiento de pertenencia para con ese disco, un sentimiento inexplicable y diferente al de la relación-identificación que siempre hay como oyente con un artista de tu agrado. Fue muy fuerte esa sensación, pero no tenia forma de ubicarla racionalmente, y un poco me molestaba eso. No sabia que hacer con ella. A los pocos días lo llame por teléfono a Edu, para felicitarlo por el disco y charlar un rato sobre las canciones. Se ve que con ese llamado me tuvo fresco en su cabeza, porque al par de semanas, cuando se empezaba a constituir la banda, propuso mi nombre para el puesto de tecladista-comodin. Me llamó a Madrid para preguntarme si me interesaba...En ese llamado se me unió todo, y supe por la sensación que había tenido al momento de oír el disco, que me volvía a Bs. As a tocarlo. Todavía era sólo una postulación, quedaban varias etapas a superar, pero desde el primer instante para mi era un hecho.

-Leí en alguna entrevista que eras fan de Los Redondos, seguramente estás cumpliendo el sueño del pibe...
-PS:
Cuando dejé de formar parte estable de Los Romeos y Man Ray, solía decir en chiste que solo me involucraría en proyectos que tengan canciones mías; a menos que fueran Los Redondos. A veces la vida es buena...

-Desde tu condición de fanático ¿qué sentiste cuando el Indio te propuso tocar con él? Debe ser un momento único...
-PS:
La primera vez que lo vi estuve sin poder moverme ni hablar unos instantes. Yo había llegado hacia horas a Buenos Aires. Creo que él se dio cuenta y enseguida fue muy cálido conmigo: “Hola Pablito ¿que tal el viaje?”, fue lo primero que me dijo, con voz profunda y anestésica. Me calmó al momento.

-¿Cómo definirías los shows del Indio Solari y Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado?
-PS:
No hay manera, sigue siendo inexplicable. O tomaría horas el intento...Es la pasión del fútbol puesta en el rock, la potencia de la música llegando a la gente, agitando fibras en el propio instinto inconsciente.

-Ya que fuiste como fan a ver a Los Redondos y ahora sos parte del proyecto solista del Indio Solari ¿Qué diferencias encontrás entre ambas propuestas?
-PS:
Muchas o ninguna. Creo que Los Redondos son (somos) todos, es el conjunto formado por la música y la gente que la escucha. Y eso no cambió nunca.

Si bien el mismo Sbaraglia reconoce que volvió para unirse al ex cantante de Los Redondos, esto no le prohibió tomarse el tiempo necesario para satisfacer sus ambiciones artísticas. Así fue como aprovechó los momentos de inactividad de Los fundamentalistas del aire acondicionado para darle forma al sucesor de “La historia mas simple del mundo”. El resultado fue “El club de la moneda de plata”. “Es un disco hecho de lo que mejor se hacer, canciones. Todas tienen una unión conceptual bajo el manto aglutinante de El Club. Sin embargo cada una tiene su peso propio e individual. Es un disco directo, sin vueltas desde la producción, nada que distraiga el mensaje. Esta muy bien tocado por todos lo que participaron, inclusive, extrañamente, por mi mismo. Esto le da contundencia y solidez. Fue concebido todo a la vez, las canciones, el concepto de producción, el audio, el arte de tapa y el orden de los temas. Todo esto incluso antes de grabar una nota. Por eso me resultó relativamente sencillo de realizar. Estoy muy contento con este disco”, cuenta el músico.

-¿Qué diferencias hay con respecto al anterior?
-PS:
El disco anterior “La historia más simple del mundo” no tuvo nada de simple...En ese sentido se diferencia mucho de “El club”. Me llevo mucho mas tiempo hacerlo porque desde la producción utilicé una muy amplia gama de texturas sonoras, gran cantidad de canales, arreglos, arreglitos, variaciones y superposiciones. Las canciones, aunque están ahí, quizás no son tan evidentes. También se ve esta idea en las letras. En general son mas metafóricas, o de imágenes intensas, pero abstractas. Es un disco que me gusta, y que me sirvió como experiencia para llegar a un disco como El club, mas simple, por ende a mi criterio mas difícil de lograr.

-¿Cómo armaste la banda para grabar? ¿Son músicos con los que ya habías trabajado?
-PS:
Todos lo que participaron de la grabación son amigos y gente con la que grabo o toco habitualmente, de ahí partí. Luego todos son grandes músicos. Con esas dos condiciones y una idea clara de lo que había que hacer, todo se fue dando con fluidez. Desde las baterías de Samalea, hasta los coros de Zabaleta, Losavio y Gringui Herrera; pasando por las guitarras de Minissale y Gaspar Benegas o los bajos de Lupano y Bruguera. Yo mismo toqué muchos de los tracks de bajos y guitarras, casi todos los coros y por supuesto los pianos y órganos. Lo bueno es que en ningún momento se perdió la dirección a la que se apuntaba, y eso es menos frecuente de lo que se podría pensar. Quizás tuve alguna duda a la hora de mezclar, porque lo hice solo, actuando como ingeniero de sonido y productor a la vez, sin referencias externas, o el feedback que puede dar otra persona durante ese proceso. De todas formas creo que se logro plasmar la idea.

-¿Por qué elegiste "Nada (Zippo Rock)" para hacer con el Indio Solari?
-PS:
El tema se auto eligió solito. Fue uno de los últimos que compuse estando todavía en Madrid y antes de conocer al Indio. Sin embargo, incluso mientras terminaba de retocar detalles de la letra o algún acorde, tenia la sensación de que la parte “B” era para él. Solo tenia esa sensación, pero sin asidero en nada real. Solamente el pensamiento “esto es para el Indio Solari”. Al tiempo lo conocí, y al tiempo de conocerlo empecé la grabación del Club, así que por lógica. Fue una suerte de regalo cósmico, ya que no suelo nunca pensar en partes de temas míos cantadas por otro. Casi la única vez que me ocurrió fue esa, y en aquel momento era algo imposible de concretar. Pero a veces la vida es buena.

-¿Qué repercusiones tuvieron las presentaciones que hiciste en Capital Federal el año pasado?
PS:
La banda suena muy muy bien, estoy contento. Eso permite que en vivo el espectáculo rinda bien. Yo puedo interactuar con la gente y hasta dejar de tocar en algunos momentos si es necesario. El publico se engancha. Las canciones funcionan. Y cada vez viene mas gente, creo que no solo por la prensa, sino por el boca a boca de los que ven el show.

-¿Tenes pensado presentarlo en España?
-PS:
Si. Tengo una banda armada allí, lo que me facilita mucho las cosas. La idea es editarlo y presentarlo en el otoño español.

Mas allá de tocar el teclado y la guitarra en en Los fundamentalistas del aire acondicionado o de su actividad como solista, Pablo Sabaraglia sabe perfectamente como ocupar su tiempo: produce bandas, compone música para cine y televisión y se le anima a la fotografía. Sí, lo que se dice un artista multifacético.
-Estuviste produciendo a Proyecto Verona y Lorena Mayol ¿Cómo te sentís en ese rol? ¿Qué es lo que mas te gusta de ser productor?
-PS:
Depende el caso. A veces, como cuando trabajo sobre un primer disco, es ver el crecimiento que hay desde los demos hasta el disco terminado, como se afianza la banda, como mejora y pule su impronta. Otras veces es disfrutar del armado de hermosas canciones, sonidos, captar y tratar de plasmar una idea. Me gusta acompañar o guiar la búsqueda, y me gusta mucho cuando no se nota mi mano en el resultado. Creo que hago bien ese trabajo. El tener experiencia en el estudio me ayuda, pero también el conocimiento de cómo son las personas en un estudio. Grabar discos es de los momentos mas importantes y estimulantes en la carrera de los músicos. Por eso las emociones están potenciadas, hay que manejar eso y disfrutarlo. Producir, en ultima instancia, me permite empezar el día con un café frente a la consola del estudio, y ese es uno de los lugares en donde mas me gusta estar.

-¿Con qué otros grupos estuviste trabajando? ¿Hay alguno que te haya impresionado?
-PS:
Todos los grupos con los que trabajo me gustan e impresionan, no tomo compromiso cuando no veo algo que me entusiasme producir. El año pasado hice el disco de Ossobucco, un grupo madrileño muy experimental, desde la composición musical hasta la sonoridad, salio un disco buenísimo. El tercero de Proyecto Verona, en donde intentamos llevar a la banda a una sonoridad mas directa y contundente. El segundo de Mamporro, que es uno de los grupos mas rockers en plaza. Un EP de Los Parraleños, que son unos músicos increíbles. Este año tengo el tercero de Lorena Mayol, que de movida tiene al menos cuatro cortes impresionantes. Luego tendré el segundo de Algo raro pasa, que es la banda que me dice “Tio”, porque son mas chicos, creo, y me tomaron cariño. Es uno de los mejores grupos nuevos que vi.

-También estas ligado a otras expresiones del arte...
-PS:
Me gusta sacar fotos, creo que hago alguna que otra cosa interesante con eso. También armo videitos sobre canciones, escribir, filmar y editar imagen en movimiento me da otro campo de expresión súper estimulante. Siempre me queda pendiente escribir, algún cuento y hasta quizás una novela. Por otro lado, hacer música para el cine y la TV es como otra faceta, es muy distinto a hacer canciones. Aprendí a ponerme en el lugar de otro para componer música, interpretar ideas musicales de no músicos.


Foto: Nicolás Tavella



 

Autor: Guillermo Conosciuto | Mail: gconosciuto@esquinarockweb.com.ar